
Encumbrada en uno de estos estupendos parajes de volcán, la finca El Ciprés continúa la tradición iniciada hace más de ciento treinta años por el Dr. Emilio Álvarez Lalinde, cirujano de renombre, quien dejó su natal Colombia para emprender la aventura cafetera en El Salvador, destino al que acudió, obedeciendo un motivo supremo: su amor por Isabel, a quien desposaría en su nueva patria.
Con la dedicación del científico que era, y las nociones que como antioqueño cafetero tenía, el Dr. Álvarez, evaluó geografía, altitud, suelo y clima en la búsqueda de condiciones ideales para el cultivo.
Así adquirió la finca que llamó Colombia, cuya fracción más elevada, El Ciprés, tiene frontera con el cielo en los 1750 msnm.
Verdadero...